Hay una ley universal, aquellos que quedan rezagados por falta de elevación son mandados a planetas de menor evolución y elevación, de esta manera los que se encarnan podrán aportar el conocimiento y a la vez, tener más tiempo y oportunidad de elevar.

Y descendió a los infiernos. El planeta Abiares tiene un atraso con respecto a nosotros de 100 mil años. La especie-hombre que lo puebla se encuentra aún en estado primario y están en proceso de convertirse en hombres.

Nada se pierde en el universo, el todo da miles de oportunidades para aquel que quedó rezagado y sin avanzar.

¿Se imaginan lo que significa para un ser del planeta Tierra encarnar en una criatura de la edad de piedra?

Si comparamos el cielo, purgatorio e infierno, podría ser semejante a los planetas muy avanzados y aquellos muy atrasados.

Aquellos que no consigan elevar en Abiares regresarán a encarnar en el yeti.

El planeta Tierra se encuentra ahora en un grado de evolución de 100 mil años adelantados a Abiares; este planeta se encuentra actualmente en la edad de piedra.

Cuando Abiares evolucione los 100 mil años, la Tierra se encontrará en su edad de piedra. Las energías pensamientos que no se eleven regresarán al planeta Tierra y se encarnarán en el yeti.

Todo se recicla, en el universo, nada queda fluctuando. El todo es sabio, y la energía pensamiento siempre encuentra el lugar que le corresponde, si no es en su lugar de origen, lo encontrará en otro.

Para encarnar en el yeti, las energías pensamientos tendrán que esperar que él se reproduzca. Mientras tanto vivirán en su mundo antimateria, esperando la oportunidad de encarnar y poder evolucionar y elevar. Es una lucha encarnizada, ganarán siempre aquellos de mayor evolución y elevación.

Cuando los seres pensamientos tienen conciencia del avance y del retroceso, entonces se dan cuenta también que evolucionar y elevar es importante en su existencia. Es entonces cuando el ser toma conciencia de su desarrollo, y por las experiencias y vivencias aprende a no cometer nunca más los mismos errores. Desgraciadamente, las lecciones vienen por el sufrimiento y no por el conocimiento, entendimiento y amor. No estoy de acuerdo.

La dimensión del conocimiento viaja por el universo entero, conocen todas las realidades de la mente universal. Son los pensamientos que mantienen a la mente universal viva y trabajando.

Tenemos que comprender que el conocimiento es la clave para avanzar, sin esta cualidad los pensamientos divagan y no se ordenan. Para llegar a formar al ser energético y pasar a otros planos de existencia, tenemos que aprender a:

Conocer la energía, saber cómo funciona, como modelarla, transformarla, grabarla y elevarla.

Cuando nos vemos en un espejo y contemplamos nuestra imagen, no existe.  No somos nosotros. Nosotros somos pensamientos, y cuando miramos al cielo y vemos los planetas, sistemas, estrellas también son pensamientos.

Todos estamos dentro de una mente y todos funcionamos como pensamientos de esta mente. Es necesario que nos responsabilicemos, para que la mente en la cual existimos funcione perfectamente y así poder revertirla para nuestro beneficio.

Es inimaginable querer tener el conocimiento del todo.  Somos miles de millones de burbujas-esferas, y en cada una de ellas existe un universo similar al nuestro. Todas estas burbujas juntas forman una mente en la cual todos vivimos.

Por esto, para obtener el conocimiento, primero debemos conocernos a nosotros mismos, y así podremos saber a ciencia cierta cómo es el universo exterior. Mejorando el universo interno, automáticamente, lo demás se coloca en perfecto orden y cuando esto sucede, comenzamos a entender.

El entendimiento trae consigo bienestar, la tranquilidad, la paciencia, la apertura y la creencia. Estas son cualidades que nosotros estamos buscando y solo las encontramos en nuestras mentes.

Cuando comprendemos el conocimiento, entonces sentimos paz, armonía, alegría, sosiego y amor. Ya no estamos solos, ni huérfanos, somos parte del todo. Entendemos que el funcionamiento no es individual, es colectivo, es el universo unido trabajando para nuestra propia subsistencia. Somos creados para existir. El universo, la existencia y la vida son nuestro legado, heredado con el legítimo derecho que nos corresponde por ser hijos del creador.

Tenemos 200 años (2014-2214) de apertura mental tan grande, tan extraordinaria, que significa una transformación inédita en el planeta Tierra. Nos uniremos al todo, y la dimensión divina, nos recibirán con tanto amor que seremos parte de ellos, nos fundiremos en uno, y así vamos a continuar la jornada.

Estamos siendo enseñados y preparados para la fusión. Después de esta unión, nuestros caminos se transformarán en sendero de luz y sabiduría y todos seremos, El Ser Uno.

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