Dijimos que se dividía en 9 zonas, las cuales acompañarán al hombre en la dimensión primaria. Ellas se diferencian en su estructura y de los cristales-pensamientos que la acompañan:

Dimensión primaria: cristales triangulares.

Dimensión secundaria: cristales cuadrados.

Dimensión regular: Cristales hexagonales.

Las diferencias también se expresan en vibración, frecuencia, color, signo y forma. Para que se forme el cristal perfecto, la energía pensamiento deberá pasar por todos los grados, planos y dimensiones. Deberá ir tallando, levantando y grabando los cristales a su máxima expresión de evolución y elevación.

 El circuito lid radica en la glándula pineal. El hombre-planeta Tierra comienza su desenvolvimiento trabajando primero con los cristales planos. Los seres del planeta Tierra nacen con la glándula pituitaria activada, ya que ella pertenece a su proceso evolutivo.

La glándula rima y pineal se desarrollarán a medida que los seres-pensamientos vayan elevando y transformando sus cristales triangulares.

Cuando el ser va acumulando conocimiento planetario, lo absorbe a través de su glándula pituitaria y lo distribuye en las 3 primeras zonas del cerebro. Una vez que llega a un desarrollo del cerebro, esta glándula trabaja para que el conocimiento sea entendido, analizado, sopesado y distribuido en las diferentes zonas, según la elevación que le corresponde. Cuando la glándula rima es activada, ha formado conjuntamente con la glándula pituitaria, un triángulo plano de conocimiento y entendimiento. En estas condiciones, las 2 glándulas estarían trabajando solo para la evolución de este ser.

Para entrar en la elevación, él deberá activar la glándula pineal. Para ello, tendrá que acumular experiencias y vivencias en sus energías pensamientos, las cuales moldearán su esencia. Estos cristales girarán en círculos formando una espiral y levantarán el triángulo por la fuerza de la rotación, hasta llegar a la glándula pineal, que se activará lanzando los cristales a otros planos y dimensiones. Dependiendo de su elevación y contenido, la glándula pineal podrá absorber los cristales universales.

Este circuito trabaja conjuntamente con el estado de ánimo y psíquico del hombre: si él se encuentra en buena forma, redundará automáticamente en la expresión interna y externa de su vida y entorno. En estas condiciones, la energía-hombre se desarrollará con estabilidad, bienestar, salud y larga vida, porque las energías de su trilogía trabajarán en un alto nivel de prolongación celular.

Somos la dimensión sublime. Somos la mente, ideas y pensamientos. A medida que ustedes entiendan la función cerebral universal, podrán comprender la función de todos nosotros y de nuestra realidad. Solo así comprenderán quiénes somos, dónde estamos y para qué existimos.

Al estar el circuito lid conectado con la glándula pineal, comenzará a activar las cualidades de los núcleos sin alterar su cauce y finalidad. Los núcleos fueron programados desde el principio de la creación y para ciertos trabajos, los cuales se reactivarán por sí solos. Cuando lleguen a cierto punto de desarrollo, estos serán considerados por el universo como el ADN universal, porque en su memoria guardan los códigos y fórmulas energéticas de cada ser.

A través de ellos, podemos descubrir el origen de cada conciencia. De esta forma, el circuito lid también detectará las anomalías existentes y a través de la alimentación correcta de energías-pensamientos elevados, se encargará de corregir lo negativo, reestructurando los cristales y colocándolos dentro del triángulo para que roten en la velocidad correspondiente, pasando de las zonas 1 y 2 a la zona 3, mejor dicho, dejando de ser masa y peso para convertirse en volumen.

El hombre-planeta Tierra generalmente trabaja con la zona 3, aunque aún existen aquellos que rigen sus energías-pensamientos a través de las zonas 1 y 2. Estos viven según su instinto y sensación, en comparación con el animal salvaje, cuyo cerebro se encuentra en una frecuencia mínima de expresión.

En la dimensión primaria, existen planetas habitados con formas-hombres que se encuentran en estados incipientes de evolución. Cuando ellos se desarrollen y eleven, pasarán a encarnar en el tercer grado. Este es el caso del planeta Tierra, que recibe y alberga energías-pensamientos de baja frecuencia y vibración. Ustedes las reconocerán, porque son energías agresivas, salvajes, instintivas y sensitivas, viven de acuerdo con las zonas 1 y 2. Cuando llegan al tercer grado, ellas escogerán a cuál de las 2 fuerzas, positiva o negativa, querrán pertenecer.

Los Núcleos de las Zonas cerebrales son:

Núcleos 1 y 2 – Sentido y Consecuencia

Los 2 primeros núcleos que rigen las 2 primeras zonas son muy importantes; de ellos depende que el cerebro del ser-pensamiento primario se desarrolle adecuadamente, sin equivocaciones ni distorsiones. Cuando el cerebro es incipiente, sabemos que las energías pensamientos que giran son burdas, gruesas densas y deformes. ¿Por qué? Porque, en estas condiciones, el cerebro no ha formado una secuencia, una correlatividad; sus pensamientos no tienen un sentido de vida, funcionan exclusivamente para subsistir y no para vivir. En pocas palabras no tienen conciencia del ser. La subsistencia, que está volcada a la necesidad material positiva de tener, poseer y llenar, se convierte en negativa cuando la energía-pensamiento se enferma y distorsiona sus necesidades. En este caso entra en un camino sin retorno. Estas 2 zonas pertenecen a la glándula pituitaria.

Núcleo 3 – Relatividad

El hombre-planeta Tierra se encuentra en esta zona, despertando su conciencia. Relatividad, porque es una secuencia correlativa de trabajo. Al tomar el hombre conciencia, la va a proyectar a su vida y existencia, y al hacerlo, sus creaciones redundarán a su propio beneficio y en el ámbito planetario. Cuando el hombre entra en este grado, entendemos que se encuentran en el proceso de evolución y elevación. Es aquí donde avanzará, se estancará o retrocederá. El universo da muchas oportunidades para que las energías pensamientos avancen, y podemos decir que ustedes, planeta Tierra, están avanzando, a pesar de que las circunstancias indiquen lo contrario.

Núcleo 4 – Transparencia

El hombre-ser, al trabajar con las 2 glándulas (pituitaria y rima) ha cerrado un circuito que se mueve triangularmente, conectando el mundo exterior con el interior. Transparencia, porque todo lo que es absorbido por los sentidos externos a través de la glándula pituitaria es sopesado, analizado, entendido y distribuido al mundo material (exterior) o al mundo espiritual (interior). La cuarta zona clasifica el orden del pensamiento. Si es un pensamiento material, es la glándula pituitaria la que se encargará de él. Si es un pensamiento psíquico, entonces es la glándula rima la que tratará de digerirlo, entenderlo, analizarlo, clasificarlo y distribuirlo. Pero si es un pensamiento elevado, será la glándula pineal la que lo absorberá y lo guardará en su esencia para formar su ser energético.

Núcleo 5 – Legitimidad

Es el orden perfecto y sin ningún error. Los cristales-pensamientos se colocaron en su debido lugar preparándose para el camino de la elevación. El hombre continúa trabajando con el triángulo, y aquí la glándula rima se destaca en su desarrollo. La producción energética del ser se dirige a una constante elevación. Él lo ha ganado por propio esfuerzo y dedicación. La legitimidad le corresponde, por elevar sus energías-pensamientos y conducirlas a un estado de vida digna y provechosa para el universo. Al llenar su cerebro con energías-pensamientos positivas, activó automáticamente el lado derecho, adquiriendo legítimamente el conocimiento, entendimiento y amor universal.

Núcleo 6 – Claridad

El hombre está gestando en su glándula pineal al ser energético. Aún le falta terminar de formarse deberá definirse, ser verdadero y creer en sí mismo. Claridad significa grabar los cristales pensamientos con el conocimiento universal, adquirir pautas y normas que conduzcan a ese ser por el camino cósmico. Cuando el ser trabaja con el lado derecho del cerebro, surgen grandes filósofos, estadistas, inventores, gobernantes, científicos. Todos trabajan para el bien del planeta; sus mentes son elevadas y sus pensamientos, llenos de conocimiento, trabajan para el bien de sus semejantes.

Núcleo 7 – Definición

En esta séptima zona, el hombre está totalmente definido en su camino; él escogió el lado positivo, trabajará conscientemente en ello, con conocimiento de causa y efecto. Llegado a ese grado de elevación, él tiene el conocimiento universal que le fue dado, transmitido y adquirido. Llegó; es lo más importante. Se convierte en una energía cósmica, está listo para su nacimiento, su formación se completó. Más él sabe por intuición que aún le faltan 2 puntos importantes que tiene que desarrollar: la verdad y la creencia. No cejará en su intento por conseguirlo para afirmar su realización. El hombre pasa por 9 dimensiones y por miles de millones de planos. En ese camino de evolución y elevación, se transformará 9 veces; mejor dicho, tendrá 9 metamorfosis. Así como el gusano se convierte en una maravillosa mariposa, así el hombre cambiará su expresión a medida que avance en su desarrollo energético.

Núcleo 8 – Verdad

A pesar de que el hombre está completo desde su nacimiento, él se prepara para nacer en la realidad que le continúa. Deberá estabilizar sus circuitos cerebrales y mejorar los filamentos, depurándolos y purificándolos. Fortalece su verdad, porque esta se hace parte de él. Él es la verdad. Su expresión es auténtica. Él es porque su existencia es un ejemplo de vida. No necesita pensar para ser; su vida está totalmente volcada hacia sus semejantes, su misión es transmitir la verdad. Muchos creerán, otros se mofarán, habrá aquellos indiferentes, y otros ni lo escucharán. A él no le importará, porque la verdad es su existencia de ser.

Núcleo 9 – Creencia

Su luz irradia amor infinito. Su conocimiento es universal. Su sentimiento es profundo. Él es. Unido al universo, su expresión santifica lo profano. Es un ser qué en medio de todos, se destaca por su humanidad, y todos aquellos que se alimenten de sus enseñanzas se transformarán. Él es una lámpara que ilumina el camino de los que no pueden ver. Él es el camino para aquellos que se perdieron. Él es el conocimiento para que todos puedan entender. Él es el entendimiento para transformar. 

Lo que forman todas las burbujas-esferas juntas es el ADN universal.

El ADN universal-hombre es igual en todas las dimensiones, planos y grados.

Es un código genético que nunca cambiará, solo se transformará adaptándose en una metamorfosis y en el medio ambiente en que se desarrolla.

 El Adn tiene forma de espiral porque es la escala geométrica de medición donde se encajan los ángulos perimétricos de una secuencia numérica de acción y correlación.

El ADN del universo se encuentra en los nimeos (energías pensamientos elevadas) son el ADN del universo. Todo está grabado y consecuentemente, rige la correlación universal.

Pin It on Pinterest

Shares
Share This

Gracias por tu interés

Si te ha sido útil, compártelo con tus amig@s. Gracias.

Shares