AMBICION 01

Es el deseo ardiente de poseer riquezas, fama, poder u honores.

Puede tratarse también como ambición, el deseo de obtener algo en grande, de tal manera qué como seres humanos, podemos fijarnos metas ambiciosas, refiriéndonos con esto al hecho de querer lograr superar las expectativas, sobresalir del resto de las personas.

La ambición es lo que nos mueve y motiva día a día, el deseo de superarse y llegar mucho más lejos y lograr nuestros objetivos que para algunos puede resultar imposible, pero sin embargo para la persona ambiciosa todo es posible con determinación, esfuerzo y dedicación.

En ocasiones, puede confundirse con la avaricia, mediante la cual, una persona avariciosa podía dañarse a sí mismo o a los demás para conseguir lo que se desea. La ambición en contraste tiene que ver con el deseo de ser mejor.

 ¿En qué dimensión, plano o grado sucedió el desfase?

Hace miles de millones de años inimaginables, existía un planeta en la dimensión secundaria llamado Morlem.

Las formas-hombres se habían desarrollado y evolucionado en el conocimiento, entendimiento y amor: los hombres de este planeta se preocupaban en ayudar a sus semejantes, y a muchos planetas aledaños que los circundaban. Todos ellos se consideraban hermanos. Eran ayaplianos de especie y se retroalimentaban entre ellos, ayudándose e intercambiando conocimientos que los nutrían cosmogónicamente.

Fue en este planeta donde aconteció la rebelión. ¿Por qué (nos estaremos preguntando) sucedió algo así? ¿Acaso no estaban desarrollados en el conocimiento, entendimiento y amor?

A pesar de mantener los 2 lados del cerebro en equilibrio y a pesar de que los densificados aceptaron el dominio positivo de los voluntarios, hubo un movimiento en el que el desequilibrio comenzó a enfermarlos. Aconteció cuando ellos realizaron un viaje planetario físico por las densidades más fuertes. Regresaron contaminados con un virus llamado ambición.

Este grupo, comandado por Luzbel, había hecho un viaje a un planeta secundario más denso llamado Satién. La densidad de este planeta era superior a la de los demás, a pesar de pertenecer también a la dimensión secundaria. La forma-hombre del planeta era densa y no muy desarrollada; se encontraba todavía en el proceso de evolución, sus conocimientos eran simples y estaban totalmente abocados a las necesidades de ellos mismos y del planeta.

Cuando el grupo avanzado de ayaplianos llegó a Satién, tuvieron que convivir con las formas-hombres densas, y al hacerlo enfermaron de ambición, porque fueron recibidos y adorados como dioses. Las demostraciones de veneración, sumadas a los sentimientos desconocidos y arraigados que despertaron en ellos, activaron elementos desconocidos y arraigados que activaron elementos genéticos que se habían conservado dormidos.

A pesar de la elevación que los caracterizaba, no pudieron transmutarlos ni con el entendimiento, ni con el amor. El virus de la ambición se había instalado en sus cerebros y regresaron a Morlem irremediablemente contaminados. El virus fue dominando sus energías pensamientos y se vieron a sí mismos enfermos y debilitados.

Los voluntarios ayaplianos, adorados y venerados en el planeta Satién, regresaron a su planeta Morlem, que funcionaba bajo un sistema uniforme, igualitario y ordenado. Se vieron confrontados a encajarse nuevamente en una sociedad colectiva y perfecta.

Como el virus de la ambición había atacado sus energías pensamientos, estas se negaron a considerarse iguales a las otras. Querían ser diferentes, porque consideraban que el cúmulo de experiencias y vivencias que habían adquirido en sus viajes interplanetarios les otorgaba esa diferencia.

AMBICION 02

Luzbel, comandante de las fuerzas estelares, fue el más afectado de todos ellos. Reunió un ejército de energías pensamientos y los incitó a la rebelión y a la desobediencia.

Los voluntarios del planeta Morlem destituyeron a Luzbel y a todos sus seguidores y los mandaron al mismo planeta Satién, porque el virus se había generado ahí y ahí debía curarse. Los dejaron en cuarentena hasta lograr la cura a través del entendimiento y del amor.

Este virus se fue expandiendo a otras realidades y afectó a las dimensiones más densas, que hasta hoy luchan por liberarse de la terrible enfermedad ambición.

¿Qué sucedió con el planeta Satién? 

Este planeta se convirtió en la base principal de Luzbel y desde ahí consiguió liderar otros planetas, infectando con el virus de la ambición a miles de millones de energías pensamientos que continúan hasta hoy día proliferando en la realidad inferior.

El daño que estas energías pensamientos infectadas han hecho al universo ha sido, es y será tan profundo que los voluntarios se ven confrontados en la lucha contra la enfermedad que no deja a los densificados avanzar en su evolución y elevación.

 ¿Cómo el virus de la ambición no deja a los densificados avanzar en su evolución y elevación? 

La ambición es un virus que penetra en la densidad de las energías pensamientos, conteniendo al pensamiento dinámico y activo.

Este virus tiende a diversificar a las energías pensamientos, esto significa que la energía nunca queda satisfecha con lo que tiene, siempre quiere más y más y jamás llega a llenar el vacío de su ambición.

Es un virus retroactivo (que tiene aplicación o validez a partir de un tiempo pasado determinado) y muy dañino, porque para obtener sus propósitos se vale absolutamente de todo lo que está en su paso o frente a él.

Este virus a través de su avance forma mutaciones, y cuando se piensa que se obtuvo la victoria y que se erradicó, emerge tan transformado que muchas veces no se le reconoce. Queda escondido, camuflado, más después de un tiempo recobra su verdadera faz.

 ¿Cuál sería la transformación de este virus? Vamos a dar un ejemplo:

El virus de la ambición se puede camuflar perfectamente adaptándose al medio ambiente en que se encuentra.

Se le llama también el virus de las mil caras. Tiende a esconderse de su verdadero origen y de su verdadera intención. La ambición tiene muchas veces la cara de la humildad, sinceridad, amor, sacrificio, bondad, etc. Aparentemente estas energías pensamientos dan esa apariencia: Sin embargo, interiormente son otras las causas que impulsan a esta energía pensamiento.

Veamos:

Tenemos a una persona que aparentemente hace el bien, siempre está trabajando para el bienestar de sus semejantes. Las otras personas que la observan piensan que es una persona maravillosa, delicada, buena, y sacrificada qué al realizar estos actos de donación de amor y bondad, merece el cielo y la santidad.

Vemos la parte negativa de esta energía pensamiento. Tal vez lo que mueve a esta persona a realizar actos de donación no es ni el amor, ni el sacrificio, ni la bondad. Lo que activa el pensamiento de esta persona es la ambición de llegar a ser alguien famoso, que las otras personas hablen de él maravillosamente, o tal vez lo que le gustaría es ganar el premio Nóbel, porque solo así él sería una persona realizada.

Llegamos a la conclusión de que el verdadero origen de su actividad es activado por el virus de la ambición o por la vanidad, el orgullo, el ego-enfermo y la soberbia, tantos que no alcanzaríamos a enumerar. Estas son las mil caras que tiene el virus.

Luzbel fue el iniciador y creador del principio único de la masa encefálica. Él y sus seguidores regrabaron a las energías pensamientos, abocándolas a una existencia totalmente material. Se desligaron del conocimiento universal y no obedecieron las directrices de los voluntarios; iniciaron con su rebeldía el nuevo principio, que comenzó con su creador Luzbel. Este inició las nuevas directrices negativas que hasta hoy proliferan y contaminan la energía pensamiento de la realidad inferior.

AMBICION 03

Si el planeta Satién se encuentra en la realidad secundaria, ¿Cómo entonces continúa siendo negativo? 

El reinado de Luzbel ha cambiado de lugar muchas veces. Hoy en día el planeta Satién ya no existe: explotó de vejez, formando nuevos mundos.

Nuestro universo se recicla constantemente y las energías pensamientos también; hoy están llenas de conocimiento. El universo se ha transformado, incluso en la dimensión perfecta. El universo ha dejado que sus creaciones tomen formas definidas y se desarrollen, evolucionando y elevándose.

Lo mismo sucedió con Luzbel y sus seguidores: fueron descendiendo de plano en plano, porque fueron rechazados de muchos lugares, y hoy en día se encuentran en las densidades más fuertes de la dimensión primaria, donde reina la masa encefálica de las formas hombres primarias. Es ahí donde instala su reinado y reinará hasta que los hombres entendamos y nos curemos. Solo así podremos vencer al virus y a sus portadores.

¿Qué forma tienen estos virus? 

Podemos compararlos con un enjambre de avispas o de langostas, que por donde pasan arrasan. Estas energías nunca se desplazan solas, siempre se trasladan en masas y atacan de igual manera.

Cuando los seres del planeta elevamos nuestros pensamientos, erradicamos para siempre estas energías-elementales, dando entrada en nuestros cerebros a pensamientos elevados y activando el lado derecho. Así nunca más el cuerpo etéreo se resquebraja permitiendo la entrada de estas energías.

Lo mismo le ocurre al cerebro de un ser, de un planeta, de una constelación o del universo.

¿Cómo Luzbel creó este virus? 

Regresemos al planeta Satién y veamos cómo se originaron las energías-elementales y cómo se formaron.

Sabemos que Luzbel y los portadores de la enfermedad llamada ambición fueron separados del planeta Morlem y colocados en cuarentena en el planeta Satién. La idea de los científicos de Morlem era investigar y descubrir cómo se había podido originar y activar, en seres tan elevados, una enfermedad de esta naturaleza.

Sabemos que Luzbel y su grupo eran voluntarios que se habían quedado atrapados desde el principio de la creación en la forma-hombre.

Morlem es uno de los primeros planetas habitados por las formas-hombres, perteneciente a Las Pléyades. Forman un grupo de varios planetas, todos habitados. Son ayaplianos, y por la configuración de sus planetas, son seres de mediana estatura, delgados, ojos rasgados, boca pequeña, piel trigueña, sin cabellos, con brazos y manos alargadas.

Son seres de mucha sabiduría y poseen grandes adelantos tecnológicos. Ellos, en unión a Orión, Alfa Centauri, Andrómeda, Sirius, Virgo, Libra, las Constelaciones Bálticas y Nímbocas, son los encargados de la dimensión primaria, y en unión con otros planeas, dirigen la parte sur del universo donde nosotros estamos.

Los seres de Morlem ya colonizaron muchos planetas y están distribuidos actualmente por todas las dimensiones de la realidad inferior, incluso en nuestro sistema. Se encuentran en las lunas de Júpiter, habitan el universo calórico y alciático y podemos decir que esta especie ayapliana es la que más vemos en la realidad inferior.

Hoy en día el planeta Morlem ha llegado a su máxima expresión de evolución y elevación y su especie conserva las características originales de la especie-ayapliana. Decimos que conservó su origen porque muchas especies de otros planetas, a pesar de ser ayaplianos, se han transformado y adquirido características ambientadas del planeta en el cual se desarrollaron.

Satién:

Este planeta pertenecía a la dimensión secundaria. Fue usado para desarrollar la forma-hombre desde las primeras experiencias. La forma-hombre fue implantada y a través de la ayuda de los planetas más avanzados y elevados, esta adquirió su evolución y desenvolvimiento. Ella se adaptó al medio ambiente y en el transcurso de su evolución perdió sus propias características, transformando sus elementos hasta llegar a adaptarse totalmente a su entorno y realidad.

A pesar de su transformación energética, la forma-hombre del planeta Satién siempre conservó sus características básicas, más sus elementos energéticos cambiaron. Hoy en día son una especie reptiloide, de piel escamosa, ojos oblicuos verdosos, dedos de las manos y pies unidos por una membrana, sangre fría, etc. A medida que esta especie evolucionaba, los científicos de Morlem los distribuyeron también por otros planetas de los sistemas secundarios, y en todos ellos son una especie fuerte y bien constituida.

Cuando Luzbel y el grupo de voluntarios llegaron al planeta Satién, lo encontraron organizado, ordenado, pero no muy evolucionado. El conocimiento que Morlem impartía a los seres del planeta era acorde con su desarrollo, sumado al conocimiento de los voluntarios que se habían quedados atrapados.

Cuando Luzbel y su grupo llegaron a Satién, sintieron que entre ellos y los seres del planeta existía una diferencia enorme de evolución y elevación. Esta tremenda distancia entre ellos hizo que los densificados comenzasen a venerarlos y adorarlos como dioses, a pesar de que ellos nunca llegaron al planeta con estas intenciones. Una exagerada veneración hacia ellos activó el elemento dormido dentro de Luzbel y su grupo, y al despertarse este elemento, nunca más volvieron a ser los mismos.

Debido a los acontecimientos y al cambio que se había operado en Luzbel y su grupo de voluntarios, el planeta Morlem los consideró enfermos. Luzbel y su grupo no pudieron regresar a su planeta: desgraciadamente estaban contaminados, y en lugar de reparar la anomalía que los estaba atacando la empeoraron, porque dejaron que la enfermedad tomase cuenta de ellos. Se dejaron dominar, y muchos de ellos gustaron de ello, porque al ser venerados y adorados por los densificados, se convirtieron en sus dioses y esclavizaron a la especie reptiliana, que comenzó a trabajar para ellos bajo sus normas y decretos que antes no existían.

AMBICION 04

Estos dioses procrearon con la mujer densificada y los vástagos nacieron con el virus en sus genes, el cual fue transmitido por todo el planeta, de generación en generación: nunca pudieron erradicarlo. El virus se había enquistado en lo más profundo del cerebro y de la masa encefálica.

El planeta Satién estaba totalmente enfermo, desnutrido y solo. Los otros planetas lo habían renegado por miedo a la contaminación: el planeta estaba considerado por el universo como una célula enferma y contagiosa.

Luzbel y su grupo se vieron obligados a encarnar en la especie reptil y tuvieron que adaptarse al atraso y falta de evolución. Descendieron en la escala evolutiva y de elevación, y al hacerlo, se sintieron abandonados por su planeta de origen. No comprendieron esta actitud y repudiaron todo lo que venía de Morlem y de su especie-ayapliana.

 ¿Por qué Morlem no hizo nada por ellos? 

Morlem hizo todo lo posible para ayudarlos; fueron ellos quienes no aceptaron la ayuda. Nunca la quisieron porque les gustaba su forma de vivir. Eran adorados y venerados por un planeta. No olvidemos que ellos estaban enfermos de ambición, y la ambición solo se puede combatir con renuncia.

¿Por qué los seres de Satién tienen forma reptiloide? 

Satién era un planeta que se encontraba en una constelación de la dimensión secundaria. Nosotros lo conocemos como Osa Mayor, pero su nombre era Orfa Mauri.

Esta constelación estaba formada por la unión de muchos planetas que se encontraban agrupados al lado de Las Pléyades y de Orión, por eso era fácil para los ayaplianos visitarlos y controlar a las formas-hombres que habían sido implantadas en varios de estos planetas y observar el desarrollo de cada una de ellas.

La agrupación de planetas se encontraba dentro de nubes gaseosas que emanaban sustancias electromagnéticas de iones que alteraban la atmósfera. Estas sustancias ionizaron el subsuelo de algunos planetas y alteraron los elementos nutritivos de los alimentos, causando con ello la transformación celular y genética de las formas-hombres.

Esta fue la causa principal de la alteración genética. Se convirtieron en ayaplianos-reptilianos, desgraciadamente el cambio molecular transformó la esencia ayapliana y cuando se enfermaron por el virus de la ambición, las energías pensamientos acompañaron la distorsión.

La forma-hombre de la realidad regular se había desarrollado en perfecta armonía y evolución: nunca tuvieron la más mínima alteración en el cauce genético. Para ellos, ver a la forma-hombre del planeta Satién convertirse en otra especie fue un choque, más también fue un gran aprendizaje que les abrió la mente para nuevas experiencias de su condición de hombres.

Orión, Alfa Centauri, Virgo, Libra, Andrómeda, Las Pléyades y más tuvieron que protegerse contra el virus de la ambición, cerraron el campo magnético del planeta Satién, y con ello prohibieron toda entrada y salida de cualquier energía pensamiento que pudiese contaminar al todo.

La forma-reptiloide se adaptó perfectamente a su medio ambiente; creció en inteligencia y adquirió aptitudes que otros planetas no habían desarrollado.

La especie reptiloide tiene hasta hoy en día una gran capacidad de adaptación genética. Significa que sus cuerpos pueden descender a niveles extraordinarios de densidad, no existen retos para ellos, sus cuerpos están preparados para descender o elevarse. Sus estructuras moleculares no se alternan y pueden trasladarse a otras realidades. 

A pesar de que el planeta Satién estuvo cerrado por el campo magnético, ellos, a través de estudios e investigaciones profundas comandadas por Luzbel, lograron salir del planeta, solo que en esta salida nunca pudieron ascender, solo pudieron descender y con ello comenzaron a poblar y conquistar otros planetas aledaños que se encontraban en condiciones inferiores.

Las realidades superiores se vieron confrontadas con una fuerza que les impedía seguir estudiando e investigando la realidad inferior. Luzbel y el planeta Satién se convirtieron en los dueños y regidores de las realidades inferiores.

Las realidades superiores se vieron obligadas a retroceder y ceder parte de la dimensión secundaria y la totalidad de la dimensión primaria, inferior y de creatividad. El virus se había apoderado de estas realidades y Luzbel se autoproclamó dios y creador de los densificados.

Hoy en día, la dimensión secundaria y parte de la dimensión primaria están curadas del virus de la ambición. Las dimensiones superiores pudieron rescatarlas y salvarlas, cosa que todavía no sucede con los grados bajos de otras dimensiones, porque el virus está totalmente arraigado, empedernido y enquistado.

AMBICION 05

 ¿Por qué lo llamamos virus?

Para las dimensiones superiores todo lo que produce oxidación, distorsión, aniquilamiento y densidad es un virus.

Son energías pensamientos que cuando pasan tienden a arrasar con lo que encuentran.

 ¿Cómo luzbel pudo formar hologramas triangulares, si él no venció los 3 planos? 

Luzbel engaño a los 3 planos, modificó los cristales del pensamiento y creó un holograma que le permitió la salida. El virus escapó y se diseminó en las realidades inferiores.

Hoy en día estas realidades continúan enfermas y sobre todo, sin tener el conocimiento de cómo poder vencerlo.

Cuando Luzbel se apoderó de las realidades inferiores, lo primero que hizo fue crear un nuevo conocimiento invertido con el propósito de esclavizar a todos los planetas que se encontraban bajo su dominio. Así los ha mantenido ignorantes, esclavos de sus placeres, rígidos y esquematizados bajo el poder y la ignominia, siervos y ciegos. Así continúa liderando y reinando, porque no quiere perecer.

Su reinado se ha sofisticado, y ahora el domino de Luzbel abarca, planos insospechados, manipulando gobiernos, religiones, filosofías, conocimientos, enseñanzas.

Las realidades inferiores están totalmente sometidas y dirigidas hacia un sistema controlado en beneficio del poder y la ambición.

El control es tan fuerte que hasta los alimentos son hechos especialmente bajos de minerales y nutrientes con el único propósito de alterar la genética para que el ser no pueda despertar por falta de magnesio y minerales que le hacen falta al cerebro y así poder activar los nimeos (genes) correspondientes que el cerebro necesita para que las energías pensamientos puedan despertar a la elevación.

Las mentes de las realidades densas son constantemente grabadas y regrabadas a través de la propaganda insidiosa, inculcándosela una y otra vez, para que el ser no pueda pensar o decidir.

La manipulación es colectiva y general.

 ¿Cómo sentiremos nosotros planeta Tierra, la entrada a la alineación en el 2014? 

Este conocimiento que les estamos impartiendo, este libro escrito que ustedes están leyendo el ser uno, es la base para activar toda la energía pensamiento que se encuentra en sus cerebros y en el cerebro planeta Tierra.

Tomar conciencia de esta enseñanza es lo primero que debemos hacer, al hacerlo, automáticamente nos conectaremos colectivamente al cerebro de un plano superior.

En nuestro caso, es el del 4 plano de existencia.

Significa que nuestras energías pensamientos serán rápidas, dinámicas y activas, dejaremos de ser densos y lentos para convertirnos en una continuidad de pensamientos que se generan y funcionan a una velocidad increíble.

La capacidad de memoria se expandirá, y esto traerá un avance extraordinario en el campo de la tecnología, ciencia, arte, medicina, filosofía y todo lo que nos podamos imaginar.

Nuestro cerebro se abrirá a nuevas y maravillosas experiencias metafísicas, porque es ahí donde descubriremos nuestro verdadero potencial energético y universal.

Esta entrada se sentirá, siempre y cuando los seres del planeta estemos dispuestos al cambio y queramos alimentarnos de energías pensamientos positivos.

Tenemos 10 años para poder entender que fuimos creados con todo el conocimiento, entendimiento y amor. Tenemos que entender que el universo nos pertenece, pero no es para dominarlo y posesionarse de él, es para disfrutarlo y gozarlo, porque es el paraíso que nuestro creador nos legó para que seamos felices.

Tenemos que entender que estamos enfermos de ambición, y que la única manera de combatir esta enfermedad es a través de la renuncia.

Tenemos que entender que nosotros sufrimos porque ambicionamos el placer del consumismo, la necesidad de fantasías, la opresión del poder, las metas inalcanzables, la fama ilusoria, la irrealidad compulsoria.

Tenemos que entender que estamos presionados por una sociedad enferma y litigante que pertenece a una energía pensamiento colectiva que nos mantiene atados a esquemas rígidos de mentes ambiciosas, que no están dispuestas a soltar el poder y que actúan con codicia.

Tenemos que entender que la realización no significa esa carrera descontrolada de vanidad, codicia, actuación, soberbia y orgullo que nosotros colocamos en nuestras vidas.

Realización significa alegría y satisfacción por haber conseguido el desarrollo de las propias aspiraciones, mas con un conocimiento, entendimiento y amor de la causa y el efecto que esto produce en cada uno de nosotros.

Y sobre todo debemos entender que es preciso que reine la paz en el planeta. Solo así el planeta Tierra podrá entrar en la alineación correctamente.

Si no lo conseguimos en forma general, entonces se convertirá en una alineación individual. Solo algunos seres-humanos del planeta se elevarán y serán ellos quienes trascenderán al 4 plano.

En este caso la célula-Tierra se estancará en su evolución y elevación. Desgraciadamente será difícil para ella salir de este proceso energético denso.

La entrada a la alineación será marcada por grandes sucesos que determinarán si el planeta está en condiciones energéticas elevadas que le permitan la entrada definitiva en el año 2014:

La paz entre Oriente y Occidente

La cura de muchas enfermedades

La unión de los países

Mayor conciencia ecológica

El descubrimiento de una nueva partícula

El fin del consumismo

Fenómenos extrasensoriales extraordinarios

Niños sabios

Filosofías de profundo entendimiento

El fin del hambre y la miseria

Y mucho más…

Todo esto sucederá siempre y cuando todo el planeta tome conciencia de su realidad, de su entorno y de sí mismo.

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