Cognición: En principio la cognición (del latín cognoscere, conocer) se define como la facultad de un ser vivo para procesar información a partir de la percepción, el conocimiento adquirido (experiencia) y características subjetivas que permiten valorar la información.

Consiste en procesos tales como el aprendizaje, el razonamiento, la atención, la memoria, la resolución de problemas, la toma de decisiones, los sentimientos. El ser-humano tiene la capacidad de conocer con todos los procesos mencionados logrando un Gestalt.

Sin embargo, también se dice que los procesos cognitivos pueden ser no solo naturales, sino también artificiales, así como consientes e inconscientes, lo que explica porque se ha abarcado su estudio desde diferentes perspectivas.

La cognición está íntimamente relacionada con conceptos abstractos tales como mente, percepción, razonamiento, inteligencia, aprendizaje y muchos otros que describen numerosas capacidades de los seres-humanos y de otros animales (cognición animal).

Las capacidades cognitivas no tienen que ver con la inteligencia: tiene que ver con la capacidad sensitiva y cognoscitiva que el ser acumuló de vida tras vida.

Podríamos compararlo con la capacidad de memoria de nuestras computadoras: ellas están determinadas por la cantidad de entradas que están conectadas al sistema general. Existen computadoras con 2 entradas, otras con 4 y así sucesivamente.

Esto mismo sucede con la masa encefálica y el cerebro: cuanta más capacidad vibratoria contenga el cerebro, más agilidad y rapidez de conocimiento y entendimiento poseerá el ser.

Mientras unos solo trabajan solo con el peso, otros lo harán con el volumen y aquellos con la circunferencia y profundidad. Significa que todos ellos tienen diferentes memorias ram.

Es importante que sepamos que nosotros estamos entrando a la 4 alineación.

La primera se realizó con el elemento agua.

La segunda con el elemento fuego.

Y esta tercera con el elemento aire.

La presente alineación que comenzó en el 2014 comprende los 3 elementos juntos, así tiene la fuerza necesaria para poder lograrlo, ayudada con el 5 elemento éter y reforzada por el 6, que son las dimensiones superiores: el helio.

Las 3 primeras no dieron el resultado que se esperaba, nosotros estamos aún muy densos y la evolución no ha superado las expectativas de desarrollo. Estas alineaciones fueron importantes para nosotros bajo el punto de vista evolutivo pero no tanto de elevación.

Esta 4 alineación está capacitada para evolucionar y también para elevarse, nosotros hemos desarrollado mucho la capacidad cognoscitiva, activando circuitos de energías pensamientos que están cerrados, inactivos y dormidos.

Al fusionarse los 3 elementos activaremos el 4º, que es el más importante, porque se une a los otros 2 y los convierte en aire, y esta forma etérea, puede fácilmente unirse al éter.

A través del elemento éter, las energías pensamientos trascienden, están trabajando con los números 4 de nuestro cerebro y sabemos que al llegar a este número se voltea uniéndose al 6 y formando el 8, o sea, el infinito.

Significa que ya no nos estancaremos nunca más en nuestra evolución y elevación y avanzamos al infinito de la sabiduría.

Cuando hablamos de los elementos aire, fuego y agua, nos referimos a América del Norte, América Central y del Sur, Europa, Groenlandia, Asia, Oriente, parte de África y parte de Australia.

Cusco representa uno de los centros principales de la puerta dimensional energética, pero existen otros con la misma importancia y sabiduría que también se encargar del expandir el conocimiento.

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