El hombre-planeta Tierra poseemos 9 centros energéticos distribuidos en nuestro universo-materia, al igual que las 9 zonas cerebrales.

Cada centro y zona realiza un trabajo determinado, y estas nos inducen a comportamientos que desembocan en la expresión interna y externa de nuestras vidas. Dependiendo de la influencia que ellos ejerzan sobre nosotros, la energía-materia y la energía-pensamiento se moldea de acuerdo, a ello.

Por esto decimos que todo comienza en el cerebro y en los pensamientos. Si estos se reestructuran, se reeducan y se graban automáticamente, por secuencia lógica, nuestra vida interior y exterior se ordena y nuestros cristales se encajan, haciendo que el ser elimine los cristales negativos y permitiendo a las fórmulas originales desarrollarse plenamente.

Trabajar con las zonas y centros adecuados demanda un gran esfuerzo, es un ordenamiento de nuestra capacidad cognoscitiva y un ordenamiento de nuestro entendimiento, es tomar consciencia de uno mismo y esto muchas veces demanda sacrificio y renuncia.

Zona y centro 1: Son la zona y el centro de la procreación y así lo vamos a entender. Procrear no es igual a crear.

La zona 1, procrea pensamientos inútiles, superficiales, negativos, instintivos, sensitivos, distorsionados. Pertenece a la procreación de pensamientos.

El centro 1, procrea hijos no amados no aceptados y rechazados. Procrea por el placer de los sentidos, por instinto y sensación. Pertenece al sistema sexual.

Zona y centro 2: Son la zona y el centro de la alimentación y así lo vamos a entender. Comer no es igual a nutrirse. La zona 2 come energías-pensamientos-basura, llenos de cristales densos y primarios, lo que obtura los circuitos y produce una pésima digestión mental, generando angustia, sufrimiento, miedo, tristeza, impotencia, inseguridad y más.

El centro 2 come alimentos inservibles para la manutención de la energía-materia, deteriorando y produciendo enfermedades por la mala digestión, que ocasiona dolores, diarrea, fiebre y más. Pertenece a los intestinos grueso y delgado, apéndice y bazo.

Zona y centro 3: Son la zona y el centro de la asimilación y así lo vamos a entender. Asimilar no es igual a clasificar. La zona 3 asimila energías-pensamientos por la cantidad no por la calidad; tiende a llenar los espacios mentales con la inutilidad, perdiendo la capacidad de asimilación correcta y productiva. En pocas palabras, su vida engorda con proyectos fantasiosos e irreales. Su cerebro aparentemente está en su máxima capacidad, y sin embargo el vacío se apodera de él. Esta zona pertenece a la satisfacción, plenitud, armonía, paz y tranquilidad, siempre y cuando funcione positivamente; si es negativa, será todo lo contrario.

El centro 3 asimila toda la cantidad que puede; no sabe ni está en condiciones de escoger ni clasificar. Su felicidad radica en poseer, y al hacerlo, llena todos los espacios disponibles. La gula lo domina, él es goloso de todo lo que le proporciona placer para los sentidos, de esta manera pierde el equilibrio de la asimilación. Este centro pertenece al estómago, hígado, vesícula, esófago, boca, dientes.

Zona y centro 4: Son la zona y el centro de la capacidad y así lo vamos a entender. Capacidad no es igual que captación. La zona 4 se capacita de creer que posee conocimiento de la realidad de su vida; será el más ignorante de su propia expresión. Su cerebro trabajará elaborando todo un conocimiento absurdo, procreado y emanado de fantasía, más él, con su “inteligencia” construida, se sentirá el más capaz de todos los hombres. Su vida gira en torno a las normas de una sociedad moralista; tiene el conocimiento de vivir según los esquemas establecidos y hace todo lo posible por cumplir esas normas, a pesar de que muchas veces son absurdas, obsoletas y están fuera de lugar. Su vida está expresada en emociones y sentimientos alterados de una vida esquemática, rígida, obediente y sin cuestionamiento.

Esta zona pertenece a las emociones, sentimientos, pasiones, virtudes, normas, moral, ética, religión, creencias, sanidad, responsabilidad.

Este centro pertenece al sistema circulatorio, corazón, vasos, venas, arterias, glóbulos blancos y rojos, sistema linfático, metabolismo, sistema óseo.

Zona y centro 5: Son la zona y el centro de la realización y así lo vamos a entender. Realización no es igual a conocimiento. La zona 5 realiza lo aparente, la máxima sabiduría del conocimiento creíble que el planeta expone como el verdadero y lo incrementa a partir de sus sentidos primarios. El sabio, el inventor, el investigador, lo realiza como una idea-pensamiento nacida de sus entrañas y lo prepondera como una realización propia llena de vanidad y soberbia.

Esta zona pertenece a la clarividencia, adivinación, profecías, sueños premonitorios, mediumnidad, telepatía. Su expresión negativa es la ignorancia. El centro 5  realiza exponiendo y exteriorizando sus energías-pensamientos en la comunidad donde se desenvuelve y lo hará según su grado energético en que se encuentran sus pensamientos. Si su zona no se encuentra activada positivamente, sus realizaciones serán ignorantes.

Zona y centro 6: Son la zona y el centro de la expresión y así lo vamos a entender. Expresión no es igual a palabra. La zona 6 expresa la distorsión de la energía-pensamiento. El hombre vive y se realiza según ello; coloca todas sus expectativas, esperanzas y trabajo para conseguir su máxima expresión de felicidad. Él no cuestiona absolutamente nada del planeta; lo acepta tal cual es; así, vive imitando y repitiendo lo que otros hacen, se expresa según el medio ambiente en que se desarrolla. Esta zona pertenece al amor, las virtudes, la compasión, la humanidad, el respeto, la convivencia, la donación. En su forma negativa sería la calumnia, el abuso a la buena fe, la dominación, el poder, la amenaza.

El centro 6 expresa con convicción la realidad-fantasía y se expresa de acuerdo con ella. La distorsión comienza con los sentidos, y estos son irreales, entonces su vida será igual. Este centro pertenece al sistema respiratorio, lengua, manos, sentidos, pies.

Zona y centro 7: Son la zona y el centro de la grabación y así lo vamos a entender. Grabación no es igual a definición. La zona 7 graba la energía-pensamiento; no define la grabación, no la puede clasificar; se pierde en divagaciones y en fantasías, y esto lo conduce a una vida insegura y llena de tropiezos. La glándula pituitaria estudia los cristales, y al no poder descifrar porque son indefinidos, no los puede mandar a la glándula rima. Entonces los rechaza y los manda al sistema nervioso. Al estar estos cristales indefinidos, enfermarán al sistema, cargándolo de energía pesada y densa.

Esta zona pertenece a la seguridad, la competencia, el carácter, la personalidad, la constancia, la voluntad, la memoria, la definición.

El centro 7 perderá el rumbo de su existencia, su vida no está definida, y al no estarlo, el equilibrio es inexistente. Las energías-pensamientos de ese hombre acaban siendo presa fácil de otros que se adueñarán de su vida, dominándolo y esclavizándolo.

Este centro pertenece al sistema nervioso, glándulas y masa encefálica.

Zonas y centros 8 y 9: Son las zonas y centros de la competitividad y así lo vamos a entender. Competitividad no es igual a realidad. Las zonas 8 y 9 compiten por sobresalir, por la fama, pensando que así serán eternos. La energía-pensamiento sobrecarga el cerebro con un sinfín de fantasías que conducen al hombre a una irrealidad. Él está seguro de que esa realización es lo correcto. Es una vida bizarra, de visión contraria a la realidad.

Los centros 8 y 9 se comportan igual, es el mundo de la superficialidad, la apariencia, disimulo, hipocresía y comportamiento esquematizado. El hombre está perdido; para salvarlo es necesario romper las estructuras básicas y recomenzar una grabación correcta. Estos centros pertenecen a la piel, el tamaño, el cabello, la forma, la figura, el comportamiento.

Todas estas zonas y centros, usados correctamente, permitirán al hombre elevarse. Si son usados sin elevación y solo con evolución, entonces servirán para la materia y ahí quedarán.

Cuando hablamos de, Alimentación sexual, por los sentidos, por el plexo solar, por los canales frecuenciales, por vibración, por flujo energético, nos referimos a la energía que entra y sale por el cuerpo-hombre. Nosotros lo conocemos como centros energéticos (chacras)

Los centros trabajan conjuntamente con las zonas del cerebro: cuando son alimentadas con energía negativa, distorsionada y enferma, nos podemos imaginar qué tipo de energía fluye a través de ellos.

Aquí entramos en el tema de la combustión: produce una combustión de muy baja calidad, totalmente contaminada y de poca duración y se evapora lo más rápido posible, porque al contaminar al cuerpo-energía material, este se deteriora rápidamente y vive menos.

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