Si sabemos que todos nos encontramos en un cuerpo gigantesco llamado Ser Uno, entonces este cuerpo funciona de modo muy parecido a nosotros.

Cada pasaje de los nutrientes, vitaminas, sales y minerales que el universo tiene es considerado por las dimensiones superiores como agujeros negros.

Lo único que nosotros observamos es que todo lo que entra en ellos desaparece, pero no es así. Entra más no desaparece, simplemente es transformado en nuevas creaciones. Dentro de los agujeros negros existe una gama de elementos químicos. Estos producen un calor intenso, que todo aquello que entró se licua, se mezclan todos sus elementos y son mandados a nuevas creaciones.

Lo mismo se repite en el universo de los pensamientos, también con las ideas y con el encarne y desencarne de las energías que no elevaron, con el cuerpo material, con la mente, y así infinitamente.

Cuando decimos que se convertirán en super novas, podemos compararlo con la creación de una idea cuando es entendida, o cuando nacen las células del cuerpo material, o con aquellas células que mueren y son absorbidas por los agujeros negros del cuerpo material, que las envían a los sistemas de las absorben, como el caso del sistema óseo.

Los agujeros negros tienen como finalidad absorber y reciclar, para que nada se pierda en el universo. Lo que llamamos inservible, tal vez no sirva para determinada creación, grado, plano o dimensión. El universo siempre va a encontrar el lugar que le corresponde y para lo que pueda servir al universo.

Lo que nosotros llamamos agujeros negros las dimensiones superiores lo llaman calderas.

Todo lo inservible, toda la energía reciclada, toda energía que no cumplió lo cometido se convierte en combustible, alimentando las grandes calderas y produciendo la combustión calorífica.

Estas grandes caleras producen temperaturas elevadísimas, las cuales emanan el calor que el Todo necesita para no solidificarse o petrificarse.

Las super novas son el resultado de las concentraciones energéticas. Son también el resultado de todo lo que nuestros ojos ven: nuevos planetas, soles, estrellas, constelaciones, etc.

Todo lo que nuestros ojos perciben provienen de la emanación de las calderas, incluido nuestro planeta Tierra.

Por eso el universo exterior de la realidad primaria da la impresión de estar siempre creando y creando. Nosotros constantemente estamos percibiendo movimientos en nuestro universo, y no sabemos el porqué de estas mutaciones y cambios.

La vida se genera y se cocina en las calderas.

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