Sabemos que el sistema circulatorio trabaja en conjunto con el sistema respiratorio. Cuando la sangre circula, el oxígeno es distribuido también por el todo. Para ello los 2 sistemas trabajan unidos, se necesita organización y mucho orden interplanetario.

Muchas energías pensamientos distribuidas en sus respectivos planetas intervienen, realizando un trabajo universal bajo el mando de las constelaciones principales:

Cabeza: Orión – Alfa Centauri

Terminales superiores: Andrómeda, Las Pléyades, la Cruz del Sur y Virgo

Terminales inferiores: Calixto, Centurión, Sirius, Centauros, Escorpión, Sagitario.

Dentro de esas constelaciones, existen muchos planetas habitados, pertenecen a confederaciones totalmente organizadas y con trabajos y responsabilidades plenamente distribuidas. Existe una profunda comunicación entre ellas y también mucho intercambio cultural. 

Si decimos que el sistema circulatorio (mundo secundario), el sistema respiratorio (mundo regular) transporta la energía del alma, o sea, la vida. Los mundos regulares son la vida, ellos nutren al universo de nuevas ideas y mantienen al todo siempre con su fórmula base: energía antimateria y en su forma material densa.

Nosotros somos dimensión primaria, dependemos totalmente de la dimensión regular, porque ellas son la cabeza de la realidad en la que nosotros existimos y vivimos.

Pin It on Pinterest

Shares
Share This

Gracias por tu interés

Si te ha sido útil, compártelo con tus amig@s. Gracias.

Shares