El universo es circular. Está dividido en 9 dimensiones. Cada una de ellas comprende miles de millones de planos y grados. La diferencia entre ellas depende del ritmo, color, forma, frecuencia, vibración, creatividad, etc. de cada una de ellas.

En este vasto universo se encuentran diseminadas las energías pensamientos en diferentes expresiones de existencia, como cristales-células, cristales-órganos, cristales-sistemas. Con conocimientos más o menos adelantados, sutiles, densos, etc. pero todos Uno.

El universo ha respondido maravillosamente, ha crecido, se ha desarrollado enormemente, con amor y responsabilidad. Ya tenemos la idea de que todo se generó de la mente universal.

¿Cómo se generó? ¿Cómo creaba? ¿Qué son los elementos?

Para entenderlo tenemos que saber de qué está formado.

El centro está formado por miles de millones de cristales en movimiento, que chocan entre sí, produciendo descargas eléctricas, que generan movimientos incontrolados, y con un calor muy intenso. Los seres-ideas descubrieron que estos cristales unidos a otros elementos se impulsaban automáticamente, generando el movimiento, el ritmo, la vibración, el color, la frecuencia, etc.

Así se producen descargas eléctricas por los núcleos de estos cristales, emitiendo una frecuencia muy alta, aguda que se confunde con la descarga eléctrica. La frecuencia atrae a los elementos, y estos al unirse con otros, derivan en movimientos. Este núcleo fue llamado nimeo.

Toda creación está formada por nimeos, así es como se genera la vida. El nimeo es conocido en el universo como la partícula más pequeña. Todo lo existente tiene este principio.

Los cristales son leves, similares a una esponja, de tejido entrelazado, muy fino, formando figuras geométricas, similares a las esporas.

Cuando el deseo surge en los seres-pensamientos, estos cristales (cristales-esporas-nimeos) absorben otros elementos que acompañan a ese deseo.

El núcleo (o sea el nimeo) se encarga de mezclarlos. Dependiendo de la fuerza y la intención del deseo, produce la fuerza de la descarga, el resultado final es el pensamiento.

El creador también pasó por un proceso de desarrollo, y los cristales también sufrieron transformaciones y evolución.

Los cristales se expresan según el deseo y la necesidad. Estos cristales se conocen comúnmente con el nombre de energía.

Son miles de millones de realidades, formas, colores, signos, y vibraciones.

Son el principio de todo. De aquí partió todo lo demás.

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