Debemos de empezar a observarnos,  ser responsables.  Observarnos, hacer un estudio profundo y constante de nosotros, de las personas que nos rodean, de la familia, del trabajo, de los amigos, del entorno, y de lo que va más allá del entorno (el universo).

Todo es información, la que nos dice, que pensamientos, que emociones, que sentimientos tenemos, que somos. Nos vemos en el espejo de la vida. Somos el reflejo, nos estamos creando, consciente e inconscientemente. Pero no somos esto.

Somos energías pensamientos desencarandas de otras realidades superiores, esperando a que nos reconectemos, recalibremos, alineemos (o como lo queramos definir) con el universo, y con lo que nosotros somos, pues lo hemos sido siempre, estamos en modo olvido, en maya.

Cuando nos damos cuenta, cuando tenemos el sentir interior, cuando tenemos el conocimiento, el entendimiento y amor, de porqué se están dando estas energías pensamientos en nosotros, empezamos a transformarlas, cambiarlas para que aquello que nos impide ser, y deje mostrarnos como lo que somos.

Poco a poco, o rápido, depende de la intensidad con la que nos dediquemos a ello, estos procesos de reconocimiento y transformación de las energías pensamientos, nos llevan a saber e identificar cómo pensamos, y que cosas tenemos que transcender en nuestras vidas.  Sabremos que es lo que necesitamos y con qué, y quiénes debemos estar.

Somos seres sociales. Ahora, lo somos con aquellas personas, situaciones o cosas, que despiertan en nosotros un sentir, una alegria, un querer estar, un compartir. Vibramos, sintonizamos, estamos en la misma frecuencia, (tenemos la misma vibra). Esto es transitorio porque cuando la energía pensamiento se armonice con nosotros, cuando tengamos el conocimiento y el entendimiento, llega el amor que es la realización de lo anterior. Entonces podremos compartir con todos los que nos rodean, nos será fácil, muy fácil, pues sentiremos por ellos y por nosotros esa conexión de amor, de comprensión y de unión, que va más allá de lo que podramos pensar e imaginar.

Saber que cada uno está donde tiene que estar, con su proceso evolutivo y de elevación, con su karma, con su destino, con su dharma. Somos Uno. Somos la misma energía pensamiento, en diferentes niveles de comprensión y acción.

Dentro de nosotros se están activando los mecanismos de comprensión, de realidad, que nos permiten saber qué y quiénes somos, hacia donde nos dirigimos y que hemos venido a hacer. Se manifiesta cuando tenemos las ganas, el fuerza, la energía de conocernos. Así transformarmos lo que nos limita, condiciona, los miedos e inseguridades, etc.. Tenemos que ir hacia los valores de humanidad, pues es lo que somos. Seres Humanos.

Lo somos, ¿Verdad?

Sí, lo somos, pero todavía muchos estamos en el camino de serlo. Seguimos matando, odiando, manipulando, mintiendo, engañando, y una muy muy larga lista de cosas. Hay mucho que cambiar.

Nosotros, somos el cambio

En nuestro interior está ya se están dan los  cambios, para que en el entorno, seamos el espejo, el reflejo, de estos cambios, para nuestro crecimiento y para el de todos. Estos cambios que para nosotros son enormes, hacen que los demás, el planeta, se sintonice a donde pertenece, a una conciencia global y universal.

Nosotros nos retroalimentamos de nuestras experiencias y vivencias, de información. Está bien, pero hay más.

Tenemos que culturizarnos, informarnos, verificar esta informacion, estas nuevas realidades, para que nos nutran, nos alimenten, con energías pensamientos actualizadas y universales.

Tenemos que volvernos activos en nuestros conocimientos. Es fundamental el conocimiento, el entendimiento y amor, para reconocernos, evolucionar y elevar.

El libre albedrío, situa a cada uno de nosotros donde tenemos que estar.

Todo es energía pensamiento, la que nos equilibra, ordena, para activar en nosotros los mecanismos internos y externos para ese reconocimiento, exclusivo, con procesos, aprendizajes, emociones y setimientos exclusivos de cada uno. Aprendizaje pero personalizado.

¿Por qué pensáis que cada uno de nosotros nace en un entorno y en familias diferentes?

Son las experiencias, las vivencias, el conocimiento, el reconocimiento de lo que somos, de lo que tenemos que transformar, actualizar, desapegar y aportar.

Reflexionar, psicoanalizar, pensar, meditar, tomarnos el tiempo, para ver y sentir como de contentos y satisfechos nos encontramos con nosotros mismos.

El exterior es un reflejo global de como todos pensamos, pero nosotros tenemos la capacidad de la transformación interna para ir en la dirección que queramos. El libre albedrío.

Esta labor, el reconocimiento, el saber qué, quiénes somos, es una de las mayores satisfacciones que podamos sentir, más allá de lo que nuestras energías pensamientos puedan pensar, pues estamos limitados por las creencias, la educación, el entorno, etc.

Sin límites.

¿Sin límites? ¿A dónde creéis que podemos llegar?

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