El universo es circular. Está dividido en 9 dimensiones. Cada una de ellas comprende miles de millones de planos y grados.

La diferencia entre ellas depende del ritmo, color, forma, frecuencia, vibración, creatividad, etc.

En este vasto universo se encuentran diseminadas las energías pensamientos en diferentes expresiones de existencia, como cristales-células, cristales-órganos, cristales-sistemas. Con conocimiento más o menos adelantado, sutiles, densos, etc. pero todos Uno.

La mente universal es la unión de millones de mentes que están diseminadas en el universo sutil y denso, universos de universos, con el propósito de recopilar información para clasificarla y distribuirla dependiendo del nivel de conocimiento, entendimiento y amor.

El reconocer, el sentir que formamos parte de la mente universal, que por muy lejos que estemos de ella, por la existencia o vida que nos toca vivir y experimentar, en algún momento volveremos a unirnos con él, y a restablecernos totalmente. Cuando volvemos a ser luz, comunicamos todos nuestros conocimientos y entendimientos para que formen parte del todo, de la mente creadora.

La mente universal crece a través de sus pensamientos. La sabiduría la nutre, y va creciendo y creciendo. De esta manera la mente tiene sus características y su propia personalidad. Ya es un todo. El conocimiento que tiene la mente universal está casi completo. Todo está grabado, con orden. Sin este orden, sin este elemento no hubiera sido posible.

Mente y pensamiento, unidos a la energía, crearon a su hijo llamado universo. El universo ha respondido maravillosamente, ha crecido, desarrollado enormemente, con amor y responsabilidad. Ya tenemos la idea de que todo se generó de la mente universal.

Todo en el universo es creación de ideas y pensamientos.

Todo lo que nuestros ojos ven es expresión de la creatividad.

El creador no creó las formas: solo dio los elementos para que se crearan.

Son los seres-ideas-pensamientos los que plasmaron y ejecutaron todo lo existente, y lo lograron porque desarrollaron el deseo creador, para que cada realidad y dimensión lo entienda o pueda percibir.

Los elementos que el creador proporcionó eran la materia prima legada a sus hijos, para que el pensamiento alcanzará la realización de la creatividad.

Los seres-ideas-pensamientos son los arquitectos del universo. Todo lo existente fue creado a imagen y semejanza de ellos mismos y de sus propios deseos.

El universo es una imagen que devuelve el deseo de sus propios constructores.

Ley de la causa y efecto. El universo es y será lo que nosotros queramos ver y ser.

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